me hago mayor?



Ayer aproveché para comer con dos ex compañeras de clase. Entre anécdota y anécdota de la carrera, comentamos lo rápido que pasa el tiempo. Y es que sin darnos cuenta los tres teníamos la misma sensación, estar todavía en la universidad y con los ritmos de vida que allí se adquieren. Comentábamos también, que parecía no haber pasado apenas tiempo desde que llegamos a la primera clase de Fundamentos de la Comunicación y de la Información, sin saber muy bien de que trataría no solo ya la asignatura sino toda la carrera… (Esa asignatura yo la aprobaría cuatro años más tarde, cosas que pasan.)

Pues bien, el motivo de la comida no era otro que juntarnos un ratillo antes de la ceremonia de licenciatura. Después, charla por aquí, charla por allá, presentaciones, entrega de diplomas, etc. Lo típico. Nada que destacar. Lo mejor sin duda, el reencuentro con gente que hacía cierto tiempo que no veía.

Y es que el tiempo cada vez para mí pasa más rápido. La universidad ya queda muy atrás y los meses que llevo fuera han sido un abrir y cerrar de ojos. Pensando en ello, recordé algo que había leído alguna vez en internet sobre síntomas que demuestran que te estás haciendo mayor. Los he cogido y he tachado los que voy cumpliendo:

Te has quedado sin el descuento del carné joven.

Te acuerdas de las pesetas rubias.

En los separadores de la clasificadora no tienes apuntada ni una sola poesía.

Tienes medicinas en la mesa de noche.

La virginidad hace tiempo que ya no es tema de conversación.

Un niño te dice en la calle: “Perdone, señor, ¿tiene hora?”

Necesitas mucho más tiempo que una mañana para recuperarte de una juerga.

Al acabar de ducharte cuelgas la toalla en su sitio.

Te molesta que otro deje la pasta de dientes destapada.

Todos tus amigos se casan sin ser de penalti.

Todos los de Operación Triunfo y el Gran Hermano son más jóvenes que tú.

Tus sobrinos saben más que tú de ordenadores.

Vas a la playa y te puedes pasar todo el día sin bañarte.

Te puedes gastar 16 euros en un disco sin quedarte pelado el resto del mes.

Los dependientes de las tiendas de ropa parecen tus hermanos pequeños.

Entonces he pensado, “que cojones voy a estar yo haciendome mayor”. Haced la prueba los que leais esto y me cometais si vosotros estáis en el camino de ser unos viejetes. ;-)