millennium 2, demasiado europea



Imagínate una película en la que el protagonista tiene una misión. Para poder llegar a tiempo y cumplirla, es consciente de que tiene que darse prisa. Mucha prisa. Por eso va en coche. Bien, imagina que esta película la han hecho en Hollywood. El protagonista iría conduciendo como un salvaje. Superando la velocidad máxima y esquivando los coches que salgan a su paso. Incluso, en el peor de los casos, y si hay una atasco que suponga un problema, el “héroe” se las ingeniará para burlar las normas y llegar a tiempo. Esto mismo, en una película sueca supone que el protagonista conduce respetando las normas por una autopista en la que se encuentra obras (¡qué poco excitante!), y que por supuesto respeta como un conductor más poniéndose a la cola. Además, al contrario de lo que pasaría en la película americana, el protagonista se pierde y tiene que hacerse a un lado para consultar un mapa.

Las anécdotas como esta, hacen que la película Millennium 2 resulte un pelín aburrida si no eres uno de los que se ha leí­do el libro. No ya sólo porque estas dosis de realismo no sean tan divertidas como las secuencias más inverosímiles que se nos presentan en otro tipo de films, también porque un plano de 20 segundos viendo a un tipo consultar un mapa hacen que puedas perder la atención fácilmente.

Lisbeth Salander en Millennium 2
Lisbeth Salander en Millennium 2

Me parece, también, que en la película no se explican debidamente muchos conceptos que son necesarios para entender la historia. Sobre todo a lo que a la presentación de personajes se refiere. Algunos, simplemente están, y el espectador que no haya leído antes la historia tiene que imaginarse quién puede ser.

Aunque en términos generales la película no está mal, quizá demasiado larga (2,30 horas), creo que está hecha para que la disfruten los que han devorado los tres libros. A los que no hemos tocado ni una página, creo que más bien nos deja indiferentes.