a ver si aprendemos a aparcar
Esta mañana mientras hacía unos recados en Bilbao me he encontrado un coche literalmente pegado a mi querido Ford Fiesta. La parte trasera de mi coche hundida y el morro de otro coche haciendo posible el bollo. Curioso, porque aparcar “a la argentina” o “de oído“, es bastante común, pero no lo es tanto dejar las pruebas del delito a la vista. En cuanto he llegado, un testigo me ha contado lo que ha pasado. Una señora la ha liado parda intentado aparcar y sin mayor preocupación ha dejado su coche posado sobre el mío. Pues nada, llamadita a la municipal a ver si daban con ella para hacer un parte amistoso. Al final nada, no ha sido posible, por lo que he dado parte a mi seguro y me he ido después de sacar alguna foto (foto 1, foto 2).
Y mira que me da pena la pobre señora, porque me consta que se sabe la teoría matemática sobre el aparcamiento perfecto. Y ¡Ojo! que no me lo invento. Esta fórmula existe y está demostrada por un matemático inglés. Este es el croquis con el que cualquiera puede entenderla.

Yo creo que a la señora le ha fallado el (l + k)². Una pena, pero no aplicar la fórmula perfectamente siempre ha sido motivo de suspenso y en este caso se va a llevar un parte del seguro. :p

[...] como conté, me tocó lidiar con el grupo de “Señoras que conducen y no transmiten ninguna [...]